La Guerra de las Rosas: Casas

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La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Miér Ene 05, 2011 2:50 pm

CASA LANCASTER

Fundador: Juan de Gante

Líder: Enrique VI Plantagenet, Rey de Inglaterra y Francia.


Historia:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Los orígenes del Condado de Lancaster se remontan a los tiempos de Edmundo “Cruz a la espalda” Plantagenet, hermano del rey Eduardo I, quien fue el primero que poseyó este título, y alcanzó su nombre y fama gracias a sus victorias en las Cruzadas. Con los años la familia no decayó y en la época de Eduardo III su descendiente, Blanca de Lancaster, era una de las mujeres más ricas de toda Inglaterra.

Como tercero de los hijos de Eduardo III, a Juan de Gante no le correspondía un gran patrimonio, pese a su sangre e influencia. Juan y Blanca se desposaron y, a la muerte del padre de Blanca, Juan de Gante fue nombrado Duque de Lancaster. Ese fue el principio del que sería uno de los linajes más poderosos e importantes de Inglaterra.

Enrique de Bolingbroke, hijo de Juan de Gante, tuvo una relación bastante cambiante y conflictiva durante toda su vida con Ricardo II, su primo y Rey. Tras varios enfrentamientos que incluso causaron el exilio de Enrique, a la muerte del Duque de Lancaster, Ricardo II decidió desposeerle de todas sus tierras sin ninguna explicación, instándole a que fuera a reclamárselas a él en persona. Enrique decidió contestar al movimiento comenzando una campaña militar mediante la que recobró sus posesiones, y además ganó el apoyo y el poder suficiente para deponer a Ricardo y ser proclamado rey.

El día de su coronación su hijo, también llamado Enrique, se convirtió en Príncipe de Gales. Enrique había pasado los últimos años de su vida bajo la tutela de Ricardo II, que se hizo personalmente cargo de él mientras su padre estuvo exiliado, y ya desde entonces había apuntado su talento militar. Al llegar al trono como Enrique V, Inglaterra ganó un monarca que la dejaría más cerca que nunca en toda la Guerra de los Cien Años de anexionar la corona francesa a la dinastía Lancaster. No sólo salió victorioso en Agincourt ayudado por su hermano Tomás de Clarence, sino que el mismo rey Carlos VI de Francia le nombró su único heredero tras haberse casado con Catalina de Valois.

Sin embargo, Enrique V murió dos meses antes que Carlos VI, dejando a su hijo Enrique, de sólo 8 meses, en el trono, y a su hermano el Duque de Bedford como regente. Los franceses defendieron que, al haber muerto antes, sus derechos no pasarían a su hijo, sino a Carlos, el Delfín francés. Era de esperar que buscasen cualquier excusa para no aceptar un rey inglés. Por tanto, tanto Carlos VII como Enrique VI fueron proclamados Reyes de Francia.
Desde que alcanzó su mayoría de edad, el Rey Enrique ha gobernado con clemencia y sabiduría, siempre buscando una solución pacífica a los conflictos del país. Margarita de Anjou, de origen francés, es su Reina consorte, que acaba de darle su primer hijo: Eduardo, Príncipe de Gales.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Durante la reunión del Gran Consejo de Londres, todo esfuerzo de la Casa porque la reina Margarita o Edmund Beaufort fueran escogidos como Lord Protector de Inglaterra fue en vano. Incluso con los intentos de Enrique VI de que eligieran a su esposa como regente, muchos de los grandes señores no le dejaron de recordar los orígenes franceses de esta y lo poco apropiado que veían que ella le sustituyese mientras se reponía de su enfermedad mental. Finalmente, tras las largas discusiones entre lancasterianos y yorkistas, Edmond Tudor, el medio hermano de Enrique VI, fue escogido para ocupar el cargo.

Al mismo tiempo que se produjo el ascenso de los Tudor, las grandes figuras de Lancaster se vieron desplazadas del centro de poder. Enrique VI, tras haber acudido a la boda de Ana de York y John Neville casi sin protección, fue llevado a la Torre de Londres para que se le pudiera mantener a salvo, considerando los Tudor que ni siquiera el Rey podía ya velar por su seguridad personal.

La reina Margarita decidió entonces marchar a las tierras de los Beaufort junto con el pequeño Eduardo, para asegurarse de dejar a su hijo en manos amigas que le pudieran proteger y asegurar su completa seguridad.

Poco tiempo después, se conoció la coronación de Ricardo de York como rey de Inglaterra en Warwick e inmediatamente todos los lancasterianos le consideraron un traidor al país y un rebelde. La guerra civil comenzó con las luchas entre Stafford y York, más las escaramuzas de Beaufort y Neville.

Los siguientes meses fueron de tensión en la Corte de Londres, donde se sucedieron las discusiones y enfrentamientos entre los señores cercanos a la Reina y el Lord Protector. Finalmente, en medio del bautizo de Enrique Tudor, sucedió el hecho que dividió a los fieles de Lancaster.

Un asesino estuvo a punto de acabar con la vida del rey Enrique. Por muy poco y una suerte increíble se salvó. Pero los señores comenzaron a acusarse unos a otros, recriminándose las decisiones y medidas que habían estado tomándose en los últimos meses. Poco tardó en dividirse el poder de los lancasterianos, todos leales a Enrique VI, pero enfrentados en toda cuestión de gobernar. Por un lado se situó la Corte de Londres dirigida por Edmond Tudor, aconsejado por John de Mowbray y firmemente apoyado por las Casas De la Pole, Percy y Stafford. Mientras que en el otro se posicionaron los cercanos a la Reina, las Casas Beaufort, Butler y Woodville.

Los recientes avisos de soldados franceses en Inglaterra, más el acoso de Escocia en el norte tras cruzar el Muro, han provocado que los grandes señores deban reunirse de nuevo en consejo para alcanzar una tregua. Si esta no se alcanzara, los enemigos exteriores podrían tomar el país y someter tanto a lancasterianos como yorkistas.

Tierras:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Como Reyes de Inglaterra, tienen en propiedad algunos territorios, pero en su mayoría las tierras de Inglaterra han sido entregadas a sus grandes señores vasallos.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Ahora con Inglaterra dividida, los Lancaster tienen sus tierras en propiedad administradas por los Tudor. La Reina y el Príncipe tienen su morada siempre cambiante entre Londres y las tierras de la Casa Beaufort.

Aliados:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Como Casa reinante, los Lancaster son apoyados por la mayoría de las casas, especialmente los Beaufort, los Holland, los Percy y los Woodville. York y Neville son los que más enfrentamientos declarados tienen con los Lancaster.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Las Casas Beauchamp, Bourchier, Neville y York son las que tienen declarada la guerra con los Lancaster. El resto se mantiene fiel a Enrique VI de Lancaster. Entre los más cercanos a la Reina destacan los Beaufort, Butler y Woodville.

Lancaster destacados:
- Enrique VI de Lancaster, Rey de Inglaterra y Francia. Hijo de Enrique V y Catalina de Valois.
- Margarita de Anjou, Reina consorte. Hija de Renato I de Nápoles e Isabela de Lorena.
- Eduardo de Westminster, príncipe de Gales. Hijo de Enrique VI y Margarita de Anjou.


Última edición por Arnath el Miér Feb 15, 2012 1:48 pm, editado 3 veces

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Re: La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Vie Ene 07, 2011 5:11 pm

CASA YORK

Fundador: Edmundo de Langley.

Líder: Ricardo Plantagenet, duque de York.


Historia:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

En un periodo convulso, en plena guerra con Francia, Eduardo III decide poner en manos de su cuarto hijo un gran título, que crea expresamente para él. Nombra a Edmundo de Langley primer Duque de York, comenzando así la historia de una de las Casas más encumbradas y nobles de toda Inglaterra.

En la época de Ricardo II se mantuvieron muy cercanos al monarca, lo que les hizo ostentar el poder de títulos y territorios muy importantes. Pero todo cambió para la familia York cuando Enrique de Bolingbroke usurpó la corona. Los Lancaster tomaron por la fuerza aquello que por derecho pertenecía al joven Edmund Mortimer, aquel a quien el rey Ricardo había nombrado como su heredero, y que descendía del segundo de los hijos varones de Eduardo III.

Edward de Norwich, hijo de Edmund, perdió muchos de sus títulos y gran parte de su poder durante el comienzo del reinado de Enrique IV. Aunque al inicio conspiró en contra del rey usurpador, finalmente fue nombrado Duque de York y se congració con la corona evitando la muerte del soberano. Pero no fue parecida la suerte de su hermano pequeño, Ricardo de Conisburgh, que tras casarse con Ana Mortimer, apoyó a su cuñado Edmund Mortimer en su intento de coronarse rey de Inglaterra. Lo cual le costó la cabeza, pues fue decapitado en el 1415 y despojado de todos sus títulos. Poco después, en el mismo año que su hermano, Edward murió en la famosa Batalla de Agincourt, dejando como único heredero a su sobrino, el joven Ricardo de Plantagenet.

Al haber sido su padre despojado de todos sus títulos por la traición cometida, y teniendo en cuenta su corta edad, el niño fue puesto bajo la tutela de Ralph Neville. Su infancia estuvo marcada por una recuperación progresiva de las tierras de la Casa York y, tras la muerte de su tío materno, Edmund Mortimer, heredó los derechos de este sobre la corona inglesa, pues era su descendiente más directo por vía materna. Por lo que, Ricardo, al alcanzar la mayoría de edad y tomar las riendas de sus tierras, se convirtió en el noble más poderoso de toda Inglaterra, sólo superado por el rey.

Por influencia de su tutor, fue casado con una de sus hijas, Cecilia Neville, quien estuvo en todo momento a su lado mientras Ricardo luchaba en las innumerables batallas por el dominio en Francia. Su feliz matrimonio cuenta ya con seis hijos, el último de ellos nacido hace apenas un año, y la mayor de sus hijas casada ya con el Duque de Exeter.

El poder de la Casa York es incomparable a cualquier otro que no sea el del rey, del que Ricardo fue heredero hasta el reciente nacimiento del pequeño Eduardo de Westminster, primogénito de rey Enrique. Su presencia mediadora en las últimas revueltas en contra de la corona le han hecho ganar bastantes apoyos y el favor de muchos, en especial del pueblo. Con todas las nuevas dificultades que tiene el rey, Enrique VI, el nombre de Ricardo y su próxima regencia parece un hecho más que una suposición.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

En el Gran Consejo de Londres, la Casa de York luchó por conseguir la regencia para su señor, Ricardo, pero aún con los apoyos iniciales de Buckingham, Salisbury y Warwick no se consiguió. Las casas lancasterianas consiguieron que fuera elegido Edmond Tudor para el puesto de Lord Protector, gracias al apoyo de Humphrey Stafford, que cambió de alineación en las últimas horas de la jornada.

La Casa de York, indignada con el hecho de que los acontecimientos sucedieran de esa forma, se retiró junto a sus aliados Neville a la ciudad de Warwick, donde se celebró la boda entre Ana de York, que había abandonado a su marido Enrique Holland, y John Neville.

Al día siguiente, con la propia corona que Enrique VI había perdido durante el acontecimiento, Richard de Warwick coronó a Ricardo como rey de Inglaterra, reclamando así los derechos de sangre sobre el trono que la Casa considera por encima de los de Lancaster. Comenzó seguidamente una guerra civil por el dominio del reino.

En el norte, Richard de Salisbury abandonó el Muro por razones desconocidas, dejando entrar a los escoceses en Inglaterra. Cuando llegó a la corte de su hijo en Warwick, este le juzgó como un traidor y condenó a muerte, para después marchar a Westmorland a enfrentarse con los salvajes.

Los enfrentamientos con los lancasterianos fueron poco más que escaramuzas en general, menos una batalla que se desarrolló en las tierras de York, donde los Stafford habían congregado sus ejércitos y atacado el corazón de las tierras del rey Ricardo. El resultado final fue positivo para los yorkistas, pues la Casa Bourchier apareció por sorpresa en el flanco izquierdo del enemigo y obligó a los lancasterianos a retirarse.

Cuando llegó el frío, los soldados se retiraron a la capital yorkista, Warwick, donde fueron entregados nuevos rangos para los vasallos del rey. John Neville, que había sido anteriormente nombrado Defendor del Rey, fue creado marqués de Montagu junto a su esposa Ana. De la misma forma, Richard Neville y Anne Beauchamp pasaron de ser tratados como condes de Salisbury y Warwick a duques de Salisbury y Warwick.

Mientras los yorkistas esperaban a que comenzara y pasara el invierno, llegaron noticias de la invasión de Francia. Pocos días después, cartas escritas del puño y letra del regente aparecieron en la ciudad. El regente Edmond Tudor convocaba a todos los señores, tanto lancasterianos como yorkistas, para reunirse en Norwick, la ciudad del Duque de Norfolk, con el objetivo de alcanzar una tregua temporal para poder expulsar a los enemigos exteriores del país.

El rey Ricardo y sus aliados han accedido a asistir a dicho consejo, pero pocos conocen lo que los yorkistas quieren pedir a cambio de la paz.

Tierras:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Sus títulos como Duque de York, Conde de Ulster, Conde de March, Conde de Cambridge, Señor de Clare, Baron Mortimer de Wigmore, han convertido a la Casa de York en la más poderosa de todo el reino, con excepción de la Casa Real. Su destacada presencia en los puntos clave de Inglaterra los ha convertido en imprescindibles para la conservación de la paz y el equilibrio.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Tras ser coronado Ricardo como rey de Inglaterra, las tierras de los York se convirtieron en las que ya contaban más las de sus vasallos, Bourchier y Neville, por lo que se podría decir que poseen un parte casi equivalente a medio reino.

Aliados:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Sus grandes e indiscutibles aliados son los Neville. Pero si los York cuentan con un apoyo poderoso se debe en gran medida a su fuerte ejército y popularidad entre el pueblo y la baja nobleza, los cuales parecen apoyarlo más que al propio rey.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Su más fuerte aliado sigue siendo la familia Neville, pero la Casa Bourchier también se manifestó como un nuevo vasallo firme para el rey Ricardo.

York destacados:
- Ricardo Plantagenet, rey de Inglaterra, duque de York y conde de Cambridge.
- Cecilia Neville, esposa de Ricardo de York y reina de Inglaterra.
- Ana de York, la mayor de las hijas vivas de Ricardo de York.
- Eduardo de York, heredero de Ricardo de York y príncipe de Inglaterra.


Última edición por Arnath el Jue Mar 01, 2012 6:28 pm, editado 2 veces

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Re: La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Dom Ene 09, 2011 3:50 pm

CASA PLANTAGENET

Fundador: Godofredo V de Anjou.

Líder: Extinguidos en Inglaterra.


Historia:
La Casa Plantagenet fue la dinastía reinante en Inglaterra entre 1154 y 1399. Descendientes de los angevinos, la Casa de Anjou, a través de su fundador Godofredo V de Anjou. La leyenda cuenta que los angevinos descienden del caballero oscuro Ingelger, que pactó con una Melusina, un demonio híbrido de mujer y serpiente, para conseguir poder entre los nobles francos y adueñarse del título de conde de Anjou.

Por ello, la historia de los orígenes de esta Casa están tintados de toques corruptos y demoníacos. Otros personajes de sangre angevina han sido relacionados con la brujería, como la propia Leonor de Aquitania, cuya vida se alargó por encima de lo normal y la existencia del rumor de que su juventud y belleza se alargaron a lo largo de casi toda su vida nunca desapareció.

En 1127, Godofredo de Anjou se casó con Matilde, única hija del rey Enrique I de Inglaterra, que al morir sin descendencia masculina fue sucedido por su sobrino Esteban de Blois, coronado como Esteban I.

Sin embargo, los enfrentamientos se sucedieron en Inglaterra, ya que el país se dividió y las luchas de los partidarios de Esteban y Matilde terminaron en una guerra civil, conocida como Anarquía Inglesa.

La fuerza de los partidarios de Matilde era tal que Esteban nunca pudo reinar completamente sobre Inglaterra. Al final, incluso tuvo que firmar un tratado por el que su heredero sería el hijo de Matilde y Godofredo, Enrique.

Así, en 1153, se puso fin a la Anarquía Inglesa y, un año después, el hijo de Matilde fue coronado como Enrique II de Inglaterra. La Casa de Anjou alcanzó así el ansiado trono.

En Inglaterra, pocos años después, la dinastía Anjou empezó a denominarse Plantagenet, debido a una característica de la vestimenta de Godofredo V de Anjou. El conde llevaba siempre en el gorro una ramita de retama, en francés genêt, lo que le valió el apodo de Godofredo "Plantagenet". Desde entonces, la Casa pasó a ser conocida como de los Plantagenet.

Después del reinado de Enrique II, ha habido otros siete reyes Plantagenet hasta llegar a Enrique IV de Lancaster. Entre ellos se encuentran algunos de los más poderosos y famosos soberanos de Inglaterra, como Ricardo “Corazón de León”, Eduardo I “El Grande” o el poderoso Eduardo III.

Sin embargo, los descendientes de Eduardo III crearon dos ramas secundarias de la Casa Plantagenet, las Casas de Lancaster y York.

En 1399, Enrique de Lancaster, nieto de Eduardo III, obligó a su primo Ricardo II, hijo de Eduardo “el Príncipe Negro”, a abdicar a la corona. Así, el trono inglés pasó a manos de la Casa de Lancaster.

Tras la muerte de Ricardo II, la dinastía Plantagenet siguió a través del segundo de los hijos de Eduardo III, Leonel, cuyos descendientes terminarían uniéndose con la Casa de York a través de los matrimonios con la familia Mortimer.

Uno de estos Mortimer, Edmund, intentó reclamar la corona que le pertenecía por descender de los Plantagenet. Incluso fue apoyado por el padre de Ricardo de York, del mismo nombre y casado con su hermana Ana, pero no tuvieron éxito.

Tierras: Actualmente en Inglaterra quedan pocos nobles considerados Plantagenet como tal, ya que muchos de sus descendientes han creado nuevas Casas como Lancaster, York o Beaufort. Las tierras de la corona pertenecieron a los Plantagenet, además de muchas otras.

Aliados: Los Plantagenet fueron reyes de Inglaterra, por lo tanto, la mayor parte de sus señores vasallos y Casas eran sus aliados. Fueron enemigos de la Casa de Lancaster durante el reinado de Ricardo II, en el que perdieron el poder en contra de estos.


Última edición por Arnath el Jue Feb 16, 2012 3:35 pm, editado 2 veces

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Re: La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Mar Ene 11, 2011 8:48 am

CASA BEAUFORT


Fundador: Juan Beaufort.

Líder: Edmund Beaufort, duque de Sommerset.


Historia:

Antes de "Una Rosa en Invierno"

La Casa Beaufort tiene su origen en los hijos extramatrimoniales de Juan de Gante y Catalina de Roet-Swynford. Todo empezó con el nacimiento de Juan, el primero de sus hijos, en el Castillo de Beaufort, Condado de Anjou, Francia, de donde tomará el nombre esta Casa.

Fue legitimado por el Papa junto a sus hermanos y hermana, además el posterior matrimonio de sus padres en 1396 terminó de legalizar su condición, pero los reyes Ricardo II y Enrique IV, pese a haberlos legitimado también, declararon a los hermanos Beaufort y sus descendientes eliminados de la sucesión al trono de Inglaterra.

El 1 de febrero de 1397 Juan recibió el título de conde de Sommerset, y en septiembre del mismo año, el título de marqués de Dorset. Se casó con Margarita Holland, nieta del primer matrimonio de Juana de Kent y por tanto, sobrina del rey Ricardo II, naciendo de este matrimonio seis hijos, cuatro varones y dos mujeres.

El primer varón, llamado Enrique, heredó el titulo de conde de Sommerset, pero murió a los pocos años.

El segundo varón, llamado Juan y apodado el Joven, seguió los pasos de su hermano mayor recibiendo el condado de Sommerset en 1418, y elevándolo a Ducado en 1443. Recibió además el condado de Kendal y fue designado como Capitán General de Guyena, donde sus resultados serían muy bajos para su posicion y carrera. Se casó en 1439 con Margarita Beauchamp. Murió en 1444. De esta relación nació la joven Margarita Beaufort, la cual sería casada con John de la Pole con solo seis años, pero su matrimonio fue anulado tiempo después.

El tercer varón tomó el condado de Perche, murió en 1432 sin realizar grandes proezas en su vida.

El cuarto varón del matrimonio fue llamado Edmundo, creado conde de Dorset en 1441, y por méritos propios consiguió ascender a Marqués de Dorset en 1443. Gran exponente militar durante la Guerra de los Cien Años, derrotó y conquistó muchas tierras a los franceses. Sucedió a sus hermanos como Duque de Sommerset tras sus muertes. Su matrimonio con Leonor Beauchamp le otorgó gran descendencia, entre ellos dos varones, llamados Enrique y Edmundo.

Posteriormente, sufrió graves derrotas militares que significaron la pérdida de buena parte de las posesiones inglesas en el continente, lo que llevó a la destitución de su principal aliado, William de la Pole, como el principal ministro del rey.

Tras su vergonzoso regreso a tierras inglesas, con la pesada derrota en Francia, encontró un fuerte aliado en la reina Margarita y se convirtió en su favorito dentro de la corte del rey Enrique.

Recientemente los Beaufort han tenido conflictos con los Neville por la herencia de los Beauchamp, lo cual provocó un nuevo rencor entre ambas Casas, hasta entonces aliados por descender una rama importante de los Neville de Joan Beaufort, la menor de las hijas de Juan de Gante y Catalina. Sin contar que, desde la guerra con Francia, siempre han encontrado un fuerte ataque por parte de los York, que parecen poseer aliados e intenciones enfrentadas.

Antes del nacimiento del joven príncipe, Eduardo de Westminster, muchos susurraban de las intenciones del rey Enrique sobre que su prima Margarita Beaufort fuera tomada como su heredera. No hay duda de que, tanto ella como su familia, son muy cercanos a los Lancaster.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Los Beaufort destacaron principalmente en el Gran Consejo de Londres por el apoyo a la reina Margarita a la regencia, aunque sus palabras a favor de esta fueran despreciadas. Con todo, al menos consiguieron evitar que Ricardo de York se alzara con el puesto.

Por otro lado, el conflicto abierto anteriormente entre Beaufort y Neville por la herencia de los Beauchamp terminó por estallar. Richard de Warwick acusó al Duque de Sommerset de ser el asesino de William de la Pole, mencionando una carta en poder de John Mowbray, el duque de Norfolk. Resultó hablar de un asesinato en un barco que regresaba de la guerra en Francia, pero ni el muerto se trataba de De la Pole ni el noble de Sommerset. Ambos señores se lanzaron afrentas verbales y estuvo a punto de suceder un juicio divino entre ellos.

En el torneo celebrado por Norfolk para decidir quién de los candidatos a caballero sería nombrado aquel día, Enrique Beaufort se mostró como vencedor, recibiendo el honor de ser nombrado por el mismísimo Presidente del Tribunal de Caballería.

Finalmente, los miembros del Consejo decidieron que Edmond Tudor debía ser el que ocupara el puesto de Lord Protector del reino. Incluso se produjo una unión entre ambas Casas, con el matrimonio del recién nombrado regente y la sobrina de Sommerset, Margarita.

Pero la llegada de los Tudor al poder implicaba inevitablemente la pérdida de poder de Lancaster. Ningún descendiente de Enrique V estaba en facultades de gobernar. El rey Enrique asistió a la boda de Ana de York en Warwick sin permiso del Lord Protector, por lo que desde entonces fue mantenido en la Torre de Londres sin poder salir, guardado y protegido por soldados dirigidos por su defensor, Richard Woodville. La reina Margarita fue apartada de toda toma de decisiones por la desconfianza a sus orígenes franceses y a su género. El pequeño Eduardo de Westminster, un bebé de apenas un año, no podía decidir gran cosa en la que sería su Corte. La única persona poseedora de sangre lancaster y con cierta palabra en el gobierno Tudor fue la esposa de Richmond.

Así, con el encarcelamiento del Rey en la Torre, los Beaufort fueron nombrados tutores y protectores del Príncipe, que fue enviado a sus tierras por la reina Margarita.

Cuando llegó la noticia de que Ricardo de York había sido coronado rey en Warwick, la guerra se convirtió en algo irrefutable. Edmund Beaufort, como uno de los más destacados y experimentados generales ingleses, comenzó a organizar sus fuerzas y las de sus aliados cercanos. Incluso envió a sus hijos con fuerzas menores para enfrentarse con los yorkistas en la frontera entre sus dominios y los del Conde de Warwick.

El tiempo consiguiente sólo se formó de las discusiones en Londres entre los lancasterianos, divididos entre los partidarios de la Reina y los de Edmond Tudor. La situación sólo se pudo moderar por la mediación del Duque de Norfolk, un fiel servidor de Margarita de Anjou y de Inglaterra que se había convertido en el consejero principal de Tudor.

Pero todo esfuerzo de entendimiento entre estos bandos acabó el día del bautizo del hijo de Margarita Beaufort y Edmond Tudor, el pequeño Enrique. El Rey estuvo a punto de ser asesinado en la Torre y las acusaciones se lanzaron entre unos y otros lancasterianos, de la misma forma que los insultos y recientes heridas florecieron para separarlos.

Las respectivas invasiones de Escocia y Francia han puesto en juego a los ingleses. Los fieles a Enrique VI se encuentran divididos, los yorkistas mueven sus enormes ejércitos en reclamo de una corona que consideran suya por derecho. Pero si la lucha entre las dos rosas no se detiene es probable que ambos bandos acaben derrotados por los invasores. Norwick debe ser el lugar donde se firme la tregua.

Los Beaufort se encuentran como un lazo de unión entre Lancaster y Tudor, un nexo que aún con todas las discusiones se espera que pueda fortalecer al bando lancasteriano y ayudar a alcanzar una tregua para poder enfrentarse a los enemigos exteriores, e interiores.

Tierras:

Antes de "Una Rosa en Invierno"

Dorset, Kendal y Sommerset.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Mantienen sus tierras de Dorset, Kendal y Sommerset.

Aliados:

Antes de "Una Rosa en Invierno"

Se mantienen del lado de los Lancaster, siendo una Casa más que apreciada por la familia real.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Como siempre ha sido, se mantienen como los firmes aliados de la Casa de Lancaster, cercanos a la Reina y como protectores del príncipe Eduardo. Entre sus cercanos también se encuentran los Butler y Woodville. Con los Tudor habían establecido lazos a través del matrimonio de Margarita Beaufort y el Lord Protector Edmond, pero las últimas discusiones parecen haberlos distanciado.

Beaufort destacados:
- Edmundo Beaufort, duque de Sommerset y marqués de Dorset.
- Enrique Beaufort, heredero y primogénito del Duque.
- Edmundo Beaufort, segundo hijo del Duque.
- Margarita Beaufort, esposa de Edmond Tudor y sobrina del Duque.


Última edición por Arnath el Jue Feb 16, 2012 3:32 pm, editado 3 veces

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Re: La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Jue Ene 13, 2011 9:40 am

CASA NEVILLE

Fundador: Uhtred.

Líder: Richard Neville, duque de Salisbury y Warwick.


Historia:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Los orígenes de la familia Neville se remontan al tiempo de la conquista normanda de Inglaterra. El país había sido tomado por Guillermo el Conquistador, provocando que la nobleza inglesa fuera sustituida por la normanda. A pesar el apellido francés de esta Casa, la línea masculina pertenecía a la nobleza nativa, pero al estar emplazados al norte del país no fueron desposeídos de sus títulos y posesiones.

Uhtred aparece como el fundador de la Casa Neville. Por sus venas corría la sangre más pura de las Islas, pues la historia cuenta que era nieto de Crinan de Dunkeld, un señor del norte del cual descendían los reyes de Escocia. Tras la llegada de los normandos, luchó por conservar su título y posesiones en Durham.

El hijo de Uhtred, Dolfin, se hizo definitivamente señor de Raby y Durham de manera constatada, consiguiendo que la familia fuera ya en ese tiempo una fuerza a tener en cuenta. El nieto de Dolfin, Robert, se casó con la heredera Isabel Neville. Sus descendientes tomarían el nombre de su madre normanda, más prestigioso que el de su herencia masculina.

Sería en los siglos siguientes cuando se mostraría el carácter guerrero de los Neville. Mantendrían una fuerte defensa de las tierras del norte en contra de los escoceses, destacando por encima de muchos otros señores ingleses.

El más famoso de los señores de Durham en la lucha contra los escoceses sería Ralph Neville, nieto de Robert, que derrotó y capturó al rey David II en la Batalla del Cruce. Por esto, fue nombrado Guardián del Oeste y Almirante del Norte. Muchos de los miembros de su familia alcanzaron grandes puestos en la corte del rey Ricardo II pocos años después y provocaron el salto de poder de la Casa en Inglaterra. El descendiente del triunfador Ralph, del mismo nombre, fue creado Conde de Westmorland.

Aún así, cuando el futuro Enrique IV empezó su revuelta en contra de Ricardo II, los Neville apoyaron al primero y consiguieron grandes beneficios de su alianza con este, como ser los tutores de Ricardo de York, e incluso ganando más poder en el norte del país. El mayor honor que recibió Ralph del nuevo rey no fue otro que una esposa de sangre real, Joan Beaufort.

Tras esto, al haberse convertido en una de las familias más poderosas de Inglaterra, comenzaron un enfrentamiento con la otra Casa de mayor fuerza norteña, los Percy, que se encontraban en una mala posición por su apoyo a Ricardo II.

Ralph había tenido otra esposa anteriormente, Margaret Stafford, cuyos descendientes heredarían las posesiones de Westmorland. La mayor parte de estos Neville se casaron con la nobleza local que les rodeaba, de poca importancia. Pero de su descendencia con Joan, muchos hijos tendrían matrimonios con nobles destacables debido a que era nieta del rey Eduardo III, como el de Cecilia con Ricardo de York o Richard con Alice de Salisbury. Esto provocó que los Neville tuvieran dos ramas, la antigua de Westmonland y la nacida de Joan.

Esta segunda rama sería la que destaque más en los años recientes. Richard se convirtió en conde de Salisbury a través de su esposa, y su hijo mayor, del mismo nombre que él, consiguió convertirse en conde de Warwick a través de su matrimonio con Anne Beauchamp.

Richard de Salisbury con los años consiguió apropiarse de gran parte de las posesiones que había tenido Ralph, junto al título de Guardián del Oeste, comenzando un conflicto con los Neville descendientes de Stafford, por el cual dejaría a estos sólo con parte de las posesiones de Durham.

Tras esto, destacan dos hechos importantes. El conflicto contra los Percy que se desarrolla de manera constante en el norte, del que muchos hablan de que es una guerra privada entre las dos casas, y las relaciones que mantienen con Ricardo de York, con el cual parecen haber afianzado su alianza en los últimos años, sobre todo tras el enfrentamiento de Warwick y Sommerset por la herencia de los Beauchamp.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Durante el Consejo de Londres, los Neville se mostraron como el más firma apoyo de Ricardo de York para alcanzar la regencia, pero todos sus intentos por conseguirlo fueron en vano. Los lancasterianos prefirieron escupir sobre sus palabras y nombrar Lord Protector a un joven sin experiencia llamado Edmond Tudor.

Por otro lado, también hubo un gran enfrentamiento verbal entre Richard de Warwick y Edmund Beaufort, duque de Sommerset. Los señores casi acaban teniendo un juicio divino entre ellos, en el que hubiera habido un derramamiento de sangre sin ninguna duda.

Tras el Gran Consejo, los yorkistas se fueron todos juntos a Warwick, donde se reforzaron las uniones que existían entre las casas de Neville y York mediante el matrimonio de Ana de York y John Neville y el compromiso entre la hija de Richard Neville, Isabella, y el primogénito de Ricardo de York, Eduardo.

El día siguiente, en el mismo salón del trono que antaño había pertenecido a los Beauchamp, Richard de Warwick impuso la corona de Inglaterra sobre la cabeza de Ricardo, coronándolo soberano del reino. Desde aquella ciudad, convertida desde entonces en la capital yorkistas, partieron los soldados para luchar en la guerra que conseguiría colocar al legítimo rey en el trono.

Poco tiempo después llegaron noticias de que Richard de Salisbury había abandonado el Muro, que había roto el sagrado juramente de la Casa Neville de defender la frontera. Al principio no se creyeron dichas palabras, pues el patriarca de la familia llevaba decenas de años defendiendo fielmente la Marca.

Pero finalmente, Salisbury llegó a la ciudad de Warwick con su ejército. Allí, su propio hijo no tuvo más remedio que castigarle por lo que había hecho, por destruir el honor de su Casa y traicionar al reino. Con sus propias manos, Richard Neville empuñó el acero que acabó con la vida de su padre y reunió a los ejércitos que poseía como nuevo líder de los Neville para marchar a luchar al norte.

Desde Francia, un Neville volvió a Inglaterra. William de Fauconberg había quedado preso desde el final de la guerra en el continente, sometido a todo tipo de torturas. Su rescate debió de ser pagado por los miembros de su familia y, con su hermano muerto, poco tardó en convertirse en la mano derecha de su sobrino Richard.

Mientras tanto, en Gales, Jorge Neville había comenzado un movimiento religioso llamado la Reforma, que sometió gran parte de esa tierra bajo su dominio. El sacerdote denunciaba a la Iglesia por diversos dogmas, lo cual aseguraba un próximo conflicto por palabras que fueron consideradas herejía por los líderes de la iglesia inglesa, como Thomas Bourchier y William Booth.

Cuando el clima se tornó frió, los hombres tuvieron que volver a congregarse en Warwick. Unos nuevos aliados habían aparecido, la Casa Bourchier, apoyando a Ricardo de York frente a los ejércitos Stafford. En la capital se hizo entrega de títulos para la Casa Neville, entre los que se encontraban el de marqués de Montagu para John y el ascenso de conde a duque para Richard.

Fue en esos días de paz en los que Anne Beauchamp dio a luz a la segunda hija de Warwick, llamada también Anne. Con todo, la llegada de la niña al mundo se vio ensombrecida por los barcos franceses avistados en el sur.

La declaración de guerra de Francia puso en jaque a Inglaterra, ya en guerra civil y con Escocia atacando sin descanso en el norte. Edmond Tudor, el Lord Protector, citó a todos los señores en Norwick, donde tanto yorkistas como lancasterianos habían de llegar a una tregua temporal para expulsar a los enemigos extranjeros.

Tierras:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Durham, Middleham, Raby, Salisbury, Warwick y Westmorland.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Mantienen las tierras de Middleham, Raby, Salisbury y Warwick. Parte de Durham y Westmorland están en manos de Escocia.

Aliados:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Se habían mantenido los años anteriores en un punto medio para poder tratar con Lancaster y York, pero desde el enfrentamiento de Warwick y Sommerset se han convertido en claros aliados de Ricardo de York.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Los Neville son los principales aliados del rey Ricardo, sus más poderosos vasallos. Entre sus aliados también podría contarse la Casa Bourchier.

Neville destacados:
Richard Neville, conde de Warwick. Hijo de Richard Neville y Alice Montagu.
John Neville. Hijo de Richard Neville y Alice Montagu.
Jorge Neville, sacerdote. Hijo de Richard Neville y Alice Montagu.
William Neville, barón de Fauconberg. Hijo de Ralph Neville y Joan Beaufort.


Última edición por Arnath el Jue Mar 01, 2012 9:08 pm, editado 2 veces

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La piedra es fuerte, las raices de los árboles se hunden muy profundas, y bajo la tierra los Reyes del Invierno están sentados en sus tronos. Mientras ellos estuvieran allí, Invernalia perduraría. No estaba muerta, sólo rota. “Como yo -pensó-; yo tampoco estoy muerto.” (Bran Stark)
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Re: La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Sáb Ene 15, 2011 7:14 pm

CASA PERCY

Fundador: William de Percy.

Líder: Henry de Percy, conde de Northumberland.


Historia:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Herederos orgullosos de la casa de Reignar, esta casa, asentada en las ciudades norteñas del País inglés, es una facción a tener en cuenta. Otrora aliados de los Neville, sus parientes, ahora son enemigos difíciles de reconciliar.

Funadada en 1198 por William de Percy, el sexto Barón de Percy, quien se granjeó el favor de Guillermo el Conquistador, quien le otorgó Linconshire y Yorkshire. Desde esa flagrante bonificación, la casa de Percy ha recibido las envidias de las casas cercanas, y no ha hecho sino mejorar y avanzar, ganando poder y derrotando enemigos.

En tiempos de Eduardo I, los Percy participaron en la subyugación de Escocia, y se les concedió el honor de ser la casa de Defensores del Norte. Ellos se encargarían de que los escoceses no cruzaran a Inglaterra. En juego estaba su honor.

Cerca del mil cuatrocientos, se creó el título de Conde de Northumberland, título que trataron de mantener bastante tiempo. Sin embargo, Henry Percy “el Temerario”, combatió contra Enrique IV, rey de Inglaterra. Eso le causó el desprestigio a la casa, e hizo que su hijo, Henry, tuviera que exiliarse a Escocia, y por tanto, perdieron el título. Pero, en tiempos de Enrique V, recuperaron el título mediante una serie de batallas y apoyos a los gobernantes. Ganaron de nuevo el favor de la casa real y se mantuvieron con el Condado hasta nuestros días.

La disputa abierta con los Neville no viene de muy lejos. Tras el matrimonio de Henry con Eleanor, se produjo una confusión respecto a las dotes a recibir. A pesar de que se les advirtió de que se alejaran de Egremont, los Neville no hicieron caso e intentaron someter la mitad de ese territorio a sus dominios. Evidentemente, Henry, el actual conde, no podía tolerar eso, y se decidió a echarlos de allí. Mediante técnicas tanto políticas como militares, se obligó a los Neville a salir de allí, mas a costa de uno de sus hijos. Y el conde no olvida fácilmente...

Entre los dominios de la casa de Percy se encuentra también la isla prisión más conocida de Inglaterra, la Isla de Man. Allí, los nobles que merecen un castigo peor que la muerte, son exiliados. La entrada más reciente fue Eleanor de Cobham, Duquesa de Gloucester, acusada de herejía y paganismo. Murió en 1452.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

El Gran Consejo de Londres tuvo buenas consecuencias para la familia Percy. Desde el primer momento que pusieron sus pies en la capital lucharon para que fueran escuchadas sus palabras sobre el peligro de la próxima invasión escocesa, al mismo tiempo que mantenían fuertes enfrentamientos con sus enemigos Neville.

La llegada de Edmond Tudor al poder sólo reforzó la idea de que los Percy habían hecho un buen trabajo al entregarle su voto en el Consejo. Soldados y provisiones fueron enviadas desde Suffolk para ayudar a la lucha en el Muro.

Pero ningún Percy se esperaba las dos grandes traiciones al país que se sucederían en los próximos meses.

La primera de ellas fue la coronación de Ricardo de York, ante la cual los norteños se mostraron abochornados, de la misma manera que sabían que aquellos Neville nunca podían tramar nada bueno. Por supuesto, no se equivocaban. Semanas después descubrirían la segunda y gran traición yorkista.

Richard de Salisbury dejó su lado del Muro sin protección, rompiendo el juramento que durante años su casa había mantenido. Las hordas escocesas atravesaron las defensas Percy, que sin el apoyo Neville eran imposibles de mantener, y entraron en Inglaterra.

Los siguientes meses han sido una lucha constante por mantener la mitad del Muro bajo control, largos días de lucha contra salvajes e incluso algunos yorkistas liderados por Fauconberg y John Neville.

La entrada de Francia en guerra con Inglaterra y la próxima reunión de los nobles en Norwick ofrece una oportunidad para conseguir una paz temporal entre ingleses, para unirse y expulsar a los enemigos extranjeros del país. La Casa de Percy volverá al sur para conseguir que la tregua se firme, Escocia debe ser detenida y el Muro recuperado.

Tierras:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Northumberland, Percy-en-auge, Beaufort, la Isla de Man y Egremont.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Mantienen las tierras de Northumberland, Percy-en-auge, Beaufort, la Isla de Man y Egremont.

Aliados:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Apoyan a la Casa de Lancaster. Sin embargo, al ser una casa tan orgullosa, no se granjean muchos amigos.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Fieles a Enrique VI y la regencia de Edmond Tudor, se muestran muy unidos a estos últimos por los grandes esfuerzos que han llevado a cabo para apoyar a la guerra en el norte.

Percy destacados:
Ser Henry Percy, actual señor de la casa, y conde de Northumberland.
Eleanor Percy, su esposa.
Henry Percy, hijo primogénito del Conde.
Leonor Poyning, la esposa del Primogénito.


Última edición por Arnath el Jue Mar 01, 2012 10:03 pm, editado 2 veces

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La piedra es fuerte, las raices de los árboles se hunden muy profundas, y bajo la tierra los Reyes del Invierno están sentados en sus tronos. Mientras ellos estuvieran allí, Invernalia perduraría. No estaba muerta, sólo rota. “Como yo -pensó-; yo tampoco estoy muerto.” (Bran Stark)
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Re: La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Lun Ene 17, 2011 10:46 pm

CASA WOODVILLE

Fundador: Henry Wydeville.

Líder: Richard Woodville, duque de Bedford.


Historia:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

El fundador de la casa Woodville (o Wydeville, como se conocía en ese momento) viajó desde Normandía a Inglaterra poco después de que el noble normando conocido como Guillermo el Conquistador consiguiera el trono inglés que el sajón Harold había luchado por conservar.

Todas las familias anglosajonas que se negaron a someterse fueron desposeídas poco a poco de sus tierras, que pasaron a ser propiedad de caballeros normandos al servicio del Rey. Como muchos otros pequeños nobles normandos, Henry Woodville optó por viajar a Inglaterra, una tierra con más oportunidades para medrar que los territorios franceses en los que había pasado la primera parte de su vida.

Se puede decir que los Woodville perseveraron en su objetivo, ya que la familia sobrevivió tímidamente formando parte de la nobleza local durante muchas generaciones. Al fin, el primer miembro de la familia que consiguió una mayor importancia fue Richard Wydeville, sheriff de Northhampton y miembro del Parlamento en siete ocasiones. Durante la vida de Richard se le asignaron muchos puestos distintos y en todos demostró su inteligencia, lo que le valió para conseguir aumentar el patrimonio de su familia y un poco de reconocimiento social.

Como resultado, su hijo y heredero John (abuelo del actual Richard Woodville) pudo conseguir algunas tierras en Bedfordshire y Buchinghamshire a través de su matrimonio con Catherine Fermband. Sir John siguió los pasos de su padre: fue miembro del Parlamento y sheriff.

El ascenso de los Woodville continuó con Richard, escudero de Enrique IV, y quien estuvo muy relacionado con varios miembros de la realeza Lancaster. Durante unos años fue chambelán de Juan de Lancaster, Duque de Bedford. El Duque tenía como misión estrechar lazos entre Europa continental e Inglaterra, lo que había propiciado su matrimonio con Jacquetta de Luxemburgo.

Desgraciadamente el Duque murió durante su estancia en Ruán, por lo que el hijo de su chambelán, también llamado Richard Woodville, fue enviado para escoltar a la viuda hasta Inglaterra. Sir Richard Woodville y Jacquetta se casan durante el viaje. Tras pagar una multa para que esta acción sea perdonada por el Rey, Richard es nombrado Barón de Rivers. El matrimonio y sus hijos forman hoy en día el linaje Woodville, una Casa de reconocida herencia que continúa su tradicional política de búsqueda del ascenso.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Los Woodville destacaron mucho en el Gran Consejo de Londres a pesar de no tener voz ni voto en él. John Mowbray, el duque de Norfolk, llevó la petición de la familia de recibir el ducado de Bedford que antes había pertenecido al primer esposo de Jacquetta, Juan de Lancaster.

Los señores ingleses meditaron el hecho a lo largo del día y finalmente, con una votación absoluta, decidieron entregar dicho título a los Woodville. Al mismo tiempo, los lancasterianos aceptaron tras mucha presión por parte del rey Enrique que Richard fuera nombrado su protector, el Defensor del Rey.

En el resto de los conflictos entre Lancaster y York la Casa se mantuvo fiel a los primeros, incluso afianzando su unión con los Beaufort, a través de comprometer a Anne con el heredero de Sommerset, Enrique Beaufort.

El Consejo Real decidió escoger a Edmond Tudor como Lord Protector del reino, dejando de lado a los otros candidatos, Margarita de Anjou y Ricardo de York. En ese momento, los lancasterianos vieron el ascenso de los Tudor como un triunfo sobre la causa yorkista.

Pero toda decisión siempre trae consecuencias. En este caso, cuanto más arriba se hallaba Tudor más abajo se encontraba Lancaster.

En los meses siguientes al Gran Consejo, la familia se dedicó a administrar sus nuevas tierras de Bedford, casi al mismo tiempo el Rey volvió de la boda de Ana de York y fue encerrado en la Torre de Londres. Richard fue llamado para asegurarse de la protección de Enrique VI e impedir que nada malo le sucediera.

Tras ese hecho poco tardaron en llegar al sur noticias que hablaban de la coronación de Ricardo de York como rey, lo que no tardó en causar el comienzo de una guerra civil en la que los Woodville se posicionaron de parte del legítimo Enrique VI. Justo antes de la partida a la lucha de los hijos de Edmund Beaufort se celebró la boda de Enrique y Anne.

Los días de guerra se sucedieron y ésta tomó sus bajas en el norte, donde los fieles a Lancaster y los Stafford se enfrentaron a las fuerzas de Ricardo de York. Entre los muertos del encuentro se encontró el caballero John Grey, marido de la mayor de las hijas de Richard y Jacquetta Woodville, Isabel.

Los enfrentamientos verbales entre los cercanos a la Reina y Edmond Tudor y los suyos no tardaron en aparecer. Las acciones tomadas en la guerra y política disgustaban a unos y otros. La Casa Woodville, manteniendo su estrecha amistad con Margarita de Anjou, se posicionó a favor de ella.

Un último hecho desencadenó la división de los fieles a Enrique VI. Durante el bautizo de Enrique Tudor se produjo un intento de asesinato contra el Rey, que estuvo al borde de la muerte incluso con la protección de Richard Woodville. Las discusiones entre los partidarios de la Reina y el Regente aumentaron hasta el punto de que casi se llegó a las armas en la propia Abadía de Westminster. Desde entonces, cada grupo comenzó a actuar prácticamente por separado.

Con los lancasterianos divididos, los yorkistas usando sus ejércitos en contra de otros ingleses y los escoceses asentándose en las tierras del norte, las cosas aún podían empeorar. Se avistaron barcos franceses en la costa, un ejército que había sido enviado con la función de conquistar Inglaterra.

Todo aquello fue lo que necesitó el regente Edmond para reaccionar, invitando a todos los señores ingleses, lancasterianos o yorkistas, a Norwick, donde debía pactarse una tregua temporal entre ambos bandos y expulsar a los enemigos extranjeros. Los Woodville representan ahora una de las Casas más fuertes que apoyan a la Reina,

Tierras:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Algunas fincas familiares en Bedfordshire y Buchinghamshire.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

En sus manos se encuentra el ducado de Bedford y las fincas familiares de Buchinghamshire.

Aliados:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Los Woodville siempre se han mantenido cercanos a la Casa de Lancaster. Especialmente, se sabe que la Reina Margarita tiene aprecio a Jacquetta de Luxemburgo.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Se siguen manteniendo como fieles vasallos de los Lancaster, con Richard Woodville nombrado duque de Bedford y Defensor del Rey.

Woodville destacados:
- Richard Woodville, duque de Bedford, barón de Rivers y Defensor del Rey.
- Jacquetta de Luxemburgo, duquesa de Bedford y baronesa de Rivers.
- Isabel Woodville, hija de Jacquetta y Richard Woodville. Recientemente viuda de John Grey.
- Anne Woodville, hija de Jacquetta y Richard Woodville. Recientemente esposa de Enrique Beaufort.


Última edición por Arnath el Jue Feb 16, 2012 3:53 pm, editado 3 veces

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La piedra es fuerte, las raices de los árboles se hunden muy profundas, y bajo la tierra los Reyes del Invierno están sentados en sus tronos. Mientras ellos estuvieran allí, Invernalia perduraría. No estaba muerta, sólo rota. “Como yo -pensó-; yo tampoco estoy muerto.” (Bran Stark)
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Re: La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Miér Ene 19, 2011 9:14 am

CASA TUDOR

Fundador: Owen Tudor, hijo de Rhys ap Gruffydd.

Líder: Edmond Tudor, Lord Protector de Inglaterra y conde de Richmond.


Historia:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Owain ap Maredudd (conocido también por Owen Tudor) era un soldado galés y cortesano, descendiente directo del Señor de Rhys ap Gruffydd. Su papel más importante fue el de la fundación de la Casa Tudor y su relación con Catalina de Valois, viuda del rey Enrique V de Inglaterra.

Catalina permanecía impotente al ver como su patria se despedazaba por la ambición de los ingleses y la cobardía de los franceses, dividida entre su fidelidad a los Valois y su calidad de reina de Inglaterra. Fue exiliada de la corte por sus afinidades francesas y separada de su hijo, el niño-rey Enrique VI, al cual nunca crió ni llegó a apreciar en demasía.

Fue entonces cuando se empezó a hablar de que se había enamorado de un joven cortesano galés, quien era su empleado de guardarropa, Owen Tudor.

En 1428 el Parlamento lanzó un Decreto por el cual la reina no podía volver a contraer matrimonio sin el consentimiento del rey o de su Consejo. En contra de esto se casaron en secreto un año después, aunque antes tuvieron una hija, Tacinda.

En los años siguientes la pareja se mantuvo alejada de la corte y tuvo tres hijos más: Edmond, Jasper y Owen (que fue entregado a la Abadía de Westminster).

Los tutores de Enrique VI, hartos de la vida irregular de la reina, tomaron medidas drásticas. Catalina fue confinada y separada de sus hijos, que son entregados al cuidado de Catherine de la Pole.

Catalina falleció en un parto poco tiempo después, apartada de todos sus familiares. Después de esto Owen Tudor, sin el favor de la reina, fue encarcelado en el Castillo de Wallingford.

Los hermanos Tudor, criados por los De la Pole, acabarían siendo aceptados por su medio hermano Enrique. La Casa De la Pole intercedió por ellos ante el rey. Algunos años depués, incluso éste nombró a Edmond caballero y Conde de Richmond. El joven Jasper ha destacado en los últimos meses entre la corte. Parece ser un joven con carisma y un talento innato tanto para la espada como la política.

Los Tudor luchan por la aceptación de la legitimidad de su linaje, y ocupar el lugar que se merecen como hijos de la reina Catalina de Valois.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

En Londres, hace un año, en el Gran Consejo, la Casa Tudor pasó de ser considerada un poder menor a ascender a lo más alto. Gracias a las reclamaciones de Edmond Tudor, su hermano Jasper fue creado conde de Pembroke tal como había sido acordado con Enrique VI. Del mismo modo, intercedió por John de la Pole para que le fueran devueltas las tierras de Suffolk, junto con los títulos que habían sido arrebatados al padre de este.

Pero lo más destacable no fueron esos que ya fueron unos grandes triunfos. Aún con las firmes candidaturas de Margarita de Anjou y Ricardo de York para la regencia, Edmond fue nombrado Lord Protector del reino. De esta forma, por fin la familia consiguió la posición acorde con la su madre, Catalina de Valois.

Con todo, no sólo hubo buenas noticias para Tudor ese día. Uno de los hermanos, el más joven, de nombre Owen, fue hallado muerto. Por mucho que se investigó para encontrar al asesino, nadie encontró pista ni indicio alguno de quien había hecho tal atroz acto.

El matrimonio de Edmond y Margarita Beaufort fue todo un acontecimiento, de la misma forma que el posterior acto en el que Tudor fue nombrado Lord Protector de manera oficial. Su primer acto fue mandar liberar de la prisión a su padre, Owen.

Enrique VI, que había acudido sin avisar a la boda de Ana de York y John Neville casi sin protección, fue llevado a la Torre de Londres para que se le pudiera mantener a salvo, con Richard Woodville como Defensor del Rey. Desde ese momento se le consideró incapaz de velar por su seguridad personal.

A los días después llegaron las historias que contaban la coronación de Ricardo de York como rey de Inglaterra en Warwick. Sin temblar el pulso, el regente les declaró la guerra, con el apoyo del resto de las casas lancasterianos. La guerra civil comenzó con las luchas entre Stafford y York, más las escaramuzas de Beaufort y Neville.

El tiempo consiguiente fue una serie de discusiones y enfrentamientos constantes en la Corte de Londres entre los señores cercanos a la Reina y el Lord Protector. Finalmente, en medio del bautizo de Enrique Tudor, el hijo recién de Edmond y Margarita, sucedió el hecho que dividió a los fieles de Lancaster.

El rey Enrique sufrió un atentado en contra de su vida, pero milagrosamente se salvó. Aún con esta buena suerte, los señores comenzaron a enzarzarse los unos contra los otros, echándose en cara las decisiones y medidas tomadas en la regencia. Así, los lancasterianos quedaron divididos en dos facciones. La primera de ellas encabezada por Edmond Tudor y sus aliados, y la segunda por la reina Margarita y los más cercanos a la Casa de Lancaster.

El avistamiento de los barcos franceses en el sur ha hecho que los Tudor tengan que tomar la más dura de sus decisiones. Apoyados por el Duque de Norfolk, enviaron cartas a todos los señores, tanto lancasterianos como yorkistas, para que se encontraran en Norwick, donde debía conseguirse una tregua temporal en la guerra civil con la que poder expulsar a los enemigos extranjeros.

Tierras:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Richmond.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Londres, Pembroke y Richmond.

Aliados:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

La Casa De la Pole, al ser criados por ellos, y la Casa de Lancaster de su medio hermano Enrique VI.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Los Tudor son firmemente apoyados en la regencia por las casas De la Pole, Holland, Mowbray, Percy y Stafford.

Tudor destacados:
Edmond Tudor, Lord Protector de Inglaterra y conde de Richmond.
Jasper Tudor, conde de Pembroke.
Owen Tudor, viudo de Catalina de Valois.


Última edición por Arnath el Jue Mar 01, 2012 10:02 pm, editado 2 veces

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Re: La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Dom Ene 23, 2011 7:23 pm

CASA HOLLAND

Fundador: Robert de Holland.

Líder: Enrique Holland, duque de Exeter.


Historia:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

El primer Holland que consiguió un título nobiliario para su casa más allá del de Sir fue el Barón Robert Holland, quien llegó a ser uno de los favoritos de Tomás de Lancaster, hijo de Edmundo “Cruz a la Espalda” Lancaster. Robert demostró su lealtad sofocando revueltas en el nombre del Rey, pero tras su participación en la Batalla de Boroughbridge sus enemigos no dudaron en acusarle de cobarde y condenarle a muerte. Tras su ejecución, el mismo Eduardo III haría justicia perdonándole y limpiaría su nombre.

Los Holland consiguieron el Condado de Kent mediante el matrimonio con Juana de Kent, quien posteriormente se casaría con Eduardo el Príncipe Negro de Gales. Thomas Holland, tercer conde de Kent, fue una persona muy cercana a Ricardo II, medio hermano de su padre. Cuando el Rey decidió que el Duque de Gloucester y sus aliados debían ser alejados del poder, Kent arrestó a su tío materno, el conde de Arundel. La recompensa que recibió por esto fue el ducado de Surrey, mientras que John Holland, su tío, consiguió el ducado de Exeter.

Cuando Enrique IV se levantó contra Ricardo y lo encarceló, los Holland se vieron despojados de aquellos títulos que su lealtad por él les había hecho ganar, Exeter y Surrey, aunque conservaron los de nacimiento (Huntingdon y Kent, respectivamente). Se unieron a otros nobles en su misma situación e idearon un plan para asesinar a Enrique IV y sacar a Ricardo de la cárcel. El plan falló, y la hermana del conde de Arundel (al que el mismo Kent había arrestado años atrás) ordenó la ejecución de ambos.

Con la muerte de Edmundo Holland, hermano de Thomas, el título de conde de Kent se extinguió. Sin embargo, al hijo de John Holland se le ofreció salvar su vida y herencia si demostraba su lealtad a los Lancaster. El joven destacó en Agincourt, recuperando así el condado de Huntingdon, y no fue hasta que se convirtió en un hombre de edad avanzada que se le devolvió el ducado de Exeter. Con esto, John Holland se convirtió en el segundo duque más importante de Inglaterra, después de York.

A día de hoy el ducado ha sido heredado por Enrique Holland, un hombre de gran temperamento, casado con Ana de York. Sin embargo, Enrique parece tener una mayor inclinación por la causa de Lancaster que por la de su suegro, Ricardo de York.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Enrique Holland intentó respaldar la candidatura de la reina Margarita en un principio de la jornada del Consejo de Londres. Con todo, al ver el rechazo que los señores sintieron por la Reina debido a su origen francés no entregó su voto a su suegro, Ricardo de York, sino a Edmond Tudor, conde de Richmond.

Aunque el Gran Consejo solo traería para Enrique acontecimientos que cambiarían el curso de su vida en la corte. El abandono de su esposa Ana y su marcha con el joven John Neville hizo que volviera a Exeter para reunir a su encuentro en York, donde pensaba que podría encontrarla y traerla a su lado de nuevo.

Pero Ana tomó matrimonio con John Neville en Warwick, y poco después llegaron noticias de que Exeter había sido excomulgado de la Iglesia y su matrimonio anulado. Cargado de rencor contra los yorkistas, Enrique se unió a su tío, el Duque de Buckingham, y comenzó a conquistar las tierras del sur de York.

Con la coronación de Ricardo de York poco tardó en llegar un ejército para enfrentarse a los Stafford, que lucharon valientemente en una batalla que se presentó equilibrada, pero sólo en un principio, hasta la entrada sorpresa de la Casa Bourchier. Enfrentados a los soldados de York por el frente y a los Bourchier por el flanco, los ejércitos lancasterianos se vieron obligados a replegarse.

Así llegó el otoño, con el estancamiento de la guerra. Los barcos franceses fueron avistados en el sur y Edmond Tudor ha convocado a todos los señores en Norwick, incluido a Enrique Holland. Pocos saben acerca de sus intenciones allí, pero algo está claro: la Casa de York es su enemigo.

Tierras:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Exeter.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Exeter y tierras en el sur de York.

Aliados:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Se mantienen del lado de los Lancaster, a pesar del matrimonio de Enrique con la hija de York.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Se encuentra bajo la estela del regente y los suyos. Su más firme aliado es la Casa Stafford.

Holland destacados:
- Enrique Holland, duque de Exeter. Hijo de John Holland y Anne Stafford.


Última edición por Arnath el Jue Mar 01, 2012 10:02 pm, editado 2 veces

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Re: La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Jue Ene 27, 2011 2:57 pm

CASA STAFFORD

Fundador: Robert de Toeni.

Líder: Humphrey Stafford, duque de Buckingham.


Historia:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Con la llegada de Guillermo I el Conquistador, pisó en las bellas tierras inglesas un joven guerrero al que precedía la fama y el apellido de su noble Casa normanda, Robert de Toeni. Sus antepasados habían luchado sin cesar en el nombre de Dios, reconquistando las tierras hispánicas de manos de infieles y portando los estandartes de la Fe en Tierra Santa. Por ello, en sus venas corría la sangre de reyes íberos y normandos, y su joven hermana era la esposa del rey de Jerusalén.

Dando más honor a su apellido, el joven Robert luchó contra los bárbaros sajones siempre empuñando el estandarte de la fe cristiana. Bajo la órdenes de su rey y con su hábil espada consiguió ganar la Batalla de Stafford. Como recompensa el monarca le otorgó esa tierra, junto a otras muchas. Su nombre y honor se vieron desde ese momento ligados a las tierras de Stafford.

Durante los siguientes siglos, la familia Stafford permaneció siempre del lado del rey, de la justicia y de la Fe, luchando por los más nobles ideales. El hijo del primer Barón de Stafford, que portaba el nombre de su ilustre antepasado Robert Stafford, luchó durante la guerra contra Francia en tiempos de Eduardo III. Su gran valor y acierto en la batalla le granjearon la confianza del rey, su puesto como teniente de los ejércitos de su majestad y el encumbramiento de su Casa, mediante su nombramiento como Conde. Y así, entre batallas, honores y nuevos títulos, nació Humphrey Stafford. Su padre murió cuando apenas contaba con un año de edad, por lo que su madre, Anne de Gloucester, nieta de Eduardo III, le dejó bajo la tutela del rey Enrique IV y de su esposa, Juana de Navarra.

Al igual que todos sus antepasados demostró sus dotes para la guerra, librando batallas en Normandía y Francia, luchando en el nombre de su rey, Enrique V, al mando de parte de sus ejércitos. La justicia que destilaba en todas sus acciones y su firme carácter pronto le llevaron a ocupar importantes cargos, no solo en el ejército, si no también en la corte. Así pues cumplió con su deber para con el monarca cuando formó parte del Consejo de Regencia, que veló por los intereses del rey Enrique VI, cuando este no era más que un niño. Se casó con Anne Neville y poco después de este matrimonio heredó su título como primer Duque de Buckingham, convirtiéndose así en uno de los nobles más ricos e influyentes del reino.

Con los últimos acontecimientos se habla de que el rey le ha encomendado personalmente una misión, conseguir tender un puente entre aquellos que quieren obtener la regencia, evitando así un mayor enfrentamiento entre los noble ingleses.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Humphrey Stafford acudió al Gran Consejo de Londres junto a Ricardo de York, esperanzado en que este fuera elegido como regente del reino y así hubiera paz. Pero poco tardó Buckingham en ver que York quería el poder para sí mismo, no para mantenerlo hasta la recuperación del rey Enrique. Por ello, cambió su voto en la decisión del Lord Protector, dando la victoria a Edmond Tudor.

Cuando las noticias de que Ricardo había coronado rey en Warwick por Richard Neville, Humphrey tomó sus grandes ejércitos para defender la corona del rey Enrique VI y derrotar al falso soberano. En el sur de York se unió a su sobrino Enrique Holland y sus hombres.

Mientras las escaramuzas comenzaban en la tierra yorkista, Humphrey Stafford hijo marchó a la corte de Londres, donde ocupó un puesto en el consejo de confianza del Lord Protector, representando las voces de su padre y primo.

Finalmente, los ejércitos fieles a Enrique VI se enfrentaron a Ricardo de York. Al comienzo la batalla estaba igualada, pero la entrada sorpresa de los Bourchier a favor de los yorkistas hizo que los lancasterianos tuvieran que retirarse del campo y ponerse bajo refugio más al sur.

Aún con esta derrota y la llegada del otoño que estancóla guerra, nadie duda del poder y fuerza que los Stafford tienen en sus manos todavía. Sus ejércitos siguen fijos en el sur de York, esperando el momento de que la campaña pueda reanudarse.

La entrada de Francia y el consiguiente consejo de Norwick han conseguido que los señores dejen a sus ejércitos solos mientras acuden en respuesta del regente, para buscar la tregua en la guerra civil inglesa y poder expulsar a los enemigos exteriores.

Tierras:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Entre sus innumerables tierras y títulos se encuentran los Condados de Buckingham, de Stafford, de Gloucester, y de Clinton.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Mantiene sus mismas posesiones.

Aliados:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Su apoyo es requerido por los nobles en pie de guerra, mas él no parece decantarse más que por la paz. Su educación Lancaster y el matrimonio con una Neville han logrado una hazaña muy poco común, un noble cercano a dos enemigos declarados, Lancaster y York. Su posición parece la más adecuada para lidiar y conseguir un acuerdo por los intereses del reino.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Enemigo acérrimo ahora de la Casa de York, se mantiene cercano al regente Tudor y los suyos. Su más fiel aliado es su sobrino Enrique Holland.

Stafford destacados:
- Humphrey Stafford, duque de Buckingham.
- Humphrey Stafford, heredero de Buckingham.


Última edición por Arnath el Jue Mar 01, 2012 10:01 pm, editado 4 veces

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La piedra es fuerte, las raices de los árboles se hunden muy profundas, y bajo la tierra los Reyes del Invierno están sentados en sus tronos. Mientras ellos estuvieran allí, Invernalia perduraría. No estaba muerta, sólo rota. “Como yo -pensó-; yo tampoco estoy muerto.” (Bran Stark)
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Re: La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Mar Feb 15, 2011 5:55 pm

CASA BEAUCHAMP

Fundador: Richard Beauchamp.

Líder: Anne Beauchamp, duquesa de Salisbury y Warwick.


Historia:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

La Casa Beauchamp tiene su origen fijado en los descendientes de Cynan Dindaethwy, rey del país de Gwynedd, el reino más norteño que antiguamente existía en las tierras de la actual Gales. Este soberano destacó por la gran guerra civil que le enfrentó contra su hermano Hywel por el amor de Saith.

La joven había sido prometida con el hermano mayor, Cynan, y cuenta la leyenda que en su primer encuentro se enamoraron profundamente. Hywel, el hermano menor, también se quedó prendado de la muchacha. Por ello, en la noche anterior a la boda de los enamorados, se deslizó en el interior de los aposentos de Saith con malignas intenciones en mente, pero la escena que contempló no se la esperaba. Cynan había entrado también en los aposentos de la joven y la había tomado como suya, antes de que se hubieran unido ante los dioses. Hywel, enfurecido porque ella nunca sería suya, denunció a los amantes ante los sacerdotes, que, indignados, desterraron a Saith más allá de las fronteras de Gwynedd y obligaron al rey a prometer que nunca la buscaría.

Obligado por todos, Cynan se quedó solo en su trono. Pero Hywel, aún furioso porque su hermano hubiera tomado a Saith antes que él, comenzó una lucha su contra. El reino se dividió bajo los estandartes de cada hermano y durante años la guerra se alargó. Al final, Cynan, que no podía volver a disfrutar la pasión de la vida, fue derrotado.

Este sólo pidió una cosa a Hywel, coronado como nuevo rey, que le mandara al destierro, como habían hecho con Saith años atrás. Así, el hermano menor aceptó su petición, pues nunca alguien había revelado donde la chica había terminado, por lo que, seguro de que nunca la encontraría, le dejó partir al exilio.

Nunca se supo si Cynan y Saith se reencontraron, pero lo que seguro es que la desterrada muchacha dio a luz a un hijo engendrado por Cynan en su único encuentro en Gwynedd. De ese niño llamado Maelgwn descenderían los Beauchamp.

Establecidos en la frontera de Gwynedd la estirpe prosperó. Siempre como nobles guerreros, sirvieron a muchos reyes que se oponían a su viejo reino y, cuando los siglos pasaron y este desapareció, terminaron siendo defensores de la frontera de Inglaterra frente a Gales, en un recuerdo de la función que en pasado realizaron en contra de Gwynedd, ahora una comarca más de Gales.

El considerado fundador de la familia, William, era un descendiente de esta línea de sangre. Siglos después, en el reinado de Eduardo I, este joven se convirtió en un apoyo indispensable para el rey inglés en su nuevo objetivo: la conquista de Gales. Así, William Beauchamp dirigió los ejércitos reales y sometió el país vecino tras una guerra de largos años. El rey, en recompensa a sus servicios, le entregó la mano de Isabel Mauduit, heredera del Condado de Warwick. De esta manera, William sería el primer Beauchamp que tomaría este título.

Los Beauchamp prosperaron de gran manera en Inglaterra en los siguientes años, siempre vigilantes de las posibles rebeliones galesas y cercanos a los reyes desde Eduardo I. Pero todo cambió con Ricardo II.

Thomas Beauchamp fue uno de los mayores opositores de este rey. Gran amigo de Juan de Gante, ya que ambos hicieron largos servicios militares en Francia juntos, tuvo fuertes disputas con Ricardo II. Fue designado por el Parlamento en 1377 para supervisar las reformas del rey, pero al ver el caos que había en la administración tuvo que poner el orden. Esto no agradó nada a Ricardo y sus partidarios, que acabaron juzgándolo de traición en 1397, arrebatándole sus títulos y encerrándolo en la prisión de Isla de Man primero y luego en la Torre de Londres. Todo se transformó con el alzamiento de Enrique IV de Lancaster, que destronó a Ricardo II bien ayudado por el hijo de Thomas, Richard Beauchamp. Con la coronación del nuevo rey, Thomas fue liberado.

Richard Beauchamp fue un noble tan destacable como su padre, si no más. Se hizo famoso en el reinado de Enrique V por sus victorias en suelo francés y las cruzadas, sin contar que aplastó una fuerte rebelión de Gales. Su habilidad militar y política fue ampliamente conocida y le convirtió en uno de los principales ministros del reinado de Enrique V. Tras la inesperada muerte de este, fue encargado de la educación de Enrique VI en los primeros años de vida. Así, sus hijos Henry y Anne se convirtieron en los compañeros de juegos del rey-niño.

Tras la muerte de Richard, fue Henry Beauchamp quien tomó su lugar a la cabeza de la familia. Se casó con Cecily Neville. Fue convertido en Duque de Warwick por el rey Enrique VI en primer lugar, ocupó el puesto del segundo duque más importante de Inglaterra, sólo superado por Norfolk. Pocos años después, Henry fue coronado rey de Wight por Enrique, para poner a su compañero de juegos en la infancia a su misma altura. No hay duda de que era uno de los mejores amigos del actual rey, pero la muerte decidió llevárselo joven, de la misma manera que a su hija, que murió con menos de seis años de edad.

De esta manera, comenzó una disputa por la herencia. Se perdieron los títulos de Duque, que volvieron a ser de Conde, y el de Rey de Wight. Los herederos posibles eran Anne Beauchamp, hermana de Henry Beauchamp y esposa de Richard Neville, y Eleanor Beauchamp, medio hermana de Henry y esposa de Edmund Beaufort. Tras un corto conflicto, Richard y Anne recibieron la mayor parte de las tierras y el título de Conde de Warwick. Sommerset y su esposa recibieron ciertas fincas que habían pertenecido a la esposa de Richard Beauchamp. Esto ha creado una fuerte discusión entre Neville y Beaufort, pues los primeros se consideran dueños de toda la herencia.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

En el Consejo de Londres de hace un año, Anne Beauchamp acudió junto a su marido Richard Neville, al cual su matrimonio había otorgado voz y voto en la reunión. Allí, estableció lazos de unión con la Casa de York buscando el matrimonio de su hija Isabella con el heredero de Ricardo, cosa que consiguió.

Por otro lado, se mantuvo al lado de su esposo en el enfrentamiento entre este y Edmund Beaufort, el duque de Sommerset, con el cual ya había tenido conflictos anteriormente por la herencia de su sobrina.

Cuando los yorkistas tomaron rumbo hasta el corazón del que había sido el imperio de su padre, ella se encargó de preparar todo para los acontecimientos que allí se sucedieron, como la boda de Ana de York y John Neville o la coronación de Ricardo como rey de Inglaterra, que se celebró en la sala del trono de sus antepasados.

Con Warwick alzada capital del reino yorkista, los caballeros que antes sirvieron a los Beauchamp tomaron un gran poder, sirviendo a la mano derecha del rey Ricardo, su señor Neville.

Los meses siguientes trajeron la decapitación de Salisbury por abandonar el Muro y su obligación para con el reino. Tras esto, Richard Neville marchó junto a sus ejércitos para luchar en el norte. Anne Beauchamo quedó regentando la corte mientras los hombres iban a la guerra, con la reina Cecilia a su lado.

Con la llegada del otoño y el estancamiento de la guerra, el título de conde de Warwick fue convertido en uno de duque, lo cual fue un gran honor para la ciudad. Casi seguidamente llegó una nueva alegría con una descendiente más para la familia. Anne dio a luz una niña de nuevo, que tomó su mismo nombre. Por desgracia, no se pudo festejar demasiado tiempo, pues los avisos de que se habían visto franceses del sur poco tardaron en llegar, de la misma forma que la carta de Edmond Tudor convocando el consejo de Norwick.

Los Beauchamp acudirán al sur de nuevo, fieles a su señor Richard Neville.

Tierras:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Warwick.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Warwick.

Aliados:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Siempre han sido anteriormente fuertes aliados de los Lancaster, recientemente tienen estrechos lazos con los Neville debido a uniones matrimoniales.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Se sitúan como fieles vasallos de Richard Neville y el rey Ricardo.

Beauchamp destacados:
- Anne Beauchamp, duquesa de Salisbury y Warwick.


Última edición por Arnath el Jue Mar 01, 2012 10:01 pm, editado 3 veces

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La piedra es fuerte, las raices de los árboles se hunden muy profundas, y bajo la tierra los Reyes del Invierno están sentados en sus tronos. Mientras ellos estuvieran allí, Invernalia perduraría. No estaba muerta, sólo rota. “Como yo -pensó-; yo tampoco estoy muerto.” (Bran Stark)
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Re: La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Lun Feb 21, 2011 11:01 am

CASA DE LA POLE

Fundador: Michael de la Pole.

Líder: John de la Pole, duque de Suffolk.


Historia:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Michael de la Pole era un hombre de origen humilde, hijo de un comerciante de lana, llamado William, que se convirtió en una figura de gran importancia durante el reinado de Eduardo III. Después del hundimiento del mercado debido a la deuda desarrollada durante la intensa lucha en Francia, las familias burguesas Bardi y Peruzzi se arruinaron y la economía inglesa parecía no tener manera de recuperación. Sólo gracias a la intervención del William estas pérdidas pudieron solventarse.

Michael había conseguido alcanzar gran popularidad en la corte y se había convertido en un gran amigo del rey Ricardo II cuando solo era un príncipe. Por ello, cuando el chico alcanzó el trono, a nadie le sorprendió que Michael fuera convertido en Lord Canciller y, posteriormente, creado Conde de Suffolk, siendo el primero de su familia en alcanzar tan altos honores.

Pero la suerte que su reciente Casa había tenido hasta ese momento terminó, Michael sufrió grandes ataques por parte del resto de los aliados de Ricardo, sobre todo en la época que iniciaba el conflicto del rey con su primo, Enrique de Bolingbroke. Finalmente, tuvo que exiliarse a suelo francés para no ser destruido por sus enemigos. Lógicamente, fue condenado por traición en Inglaterra y despojado de su título.

El hijo de Michael, del mismo nombre, luchó por recuperar los títulos y posesiones que habían pertenecido a su padre. Por ello, se acercó al enemigo del rey, Enrique de Bolingbroke, y participó en la lucha para destronar a Ricardo II y coronar al Lancaster.

Así, con el triunfo de la causa de Bolingbroke y su coronación como Enrique IV, Michael consiguió recuperar el título de conde de Suffolk para los suyos. Su Casa y familia fueron encumbradas como se merecían por el apoyo prestado al nuevo rey. Se casó con Katherine, una mujer perteneciente a los importantes Stafford.

Uno de los hijos de Michael destacó de gran manera en tiempos consiguientes. William de la Pole triunfó en la lucha contra Francia tras la muerte de su padre y hermano. Al volver a suelo inglés encontró un fuerte aliado en el cardenal Beaufort, con lo que en poco tiempo ascendió en la corte hasta convertirse en uno de los más importantes ministros del rey. El hecho más importante que realizó posiblemente fue la negociación del matrimonio entre el Enrique VI y Margarita de Anjou, con el cual alcanzó una gran impopularidad con el pueblo debido a las claúsulas de entregar Maine y Anjou a Francia.

En este tiempo, los hijos mayores de Catalina de Valois fueron recibidos en Suffolk y fielmente criados por la hermana de William, Katherine de la Pole. De esta manera, los vínculos establecidos entre estas Casas se hicieron fuertes, sobre todo cuando intercedieron ante el rey para que fueran reconocidos y Edmond Tudor recibiera Richmond.

Tras la muerte de Humphrey de Gloucester y el cardenal Beaufort, William se convirtió en el principal ministro de la corona junto a su aliado Edmund Beaufort. Pero tres años de derrotas continuas y la pérdida de la guerra provocaron su caída. Fue desposeído de sus títulos y mandado encarcelar por cinco años, pero, de camino a la prisión, su barco fue interceptado y le asesinaron. El cuerpo decapitado fue encontrado en la orilla del mar, cerca de Dover. Aún se desconoce la identidad del asesino.

El hijo de William, John de la Pole, se encontró con esta cruel situación muy joven, desheredado y con el nombre manchado. Y las desgracias siguieron aumentando para él, pues su matrimonio con Margarita Beaufort fue anulado. Actualmente se mantiene cerca de los Tudor y nadie duda de que pretende recuperar aquello que perteneció a los suyos.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Durante la reunión del Gran Consejo de Londres, John de la Pole recuperó los títulos y tierras que su padre había perdido gracias a la intervención de Edmond Tudor. Volvía así a convertirse en uno de los más poderosos señores ingleses y devolver el prestigio a su familia.

Tras el ascenso al poder de los Tudor, De la Pole se consolidó como su más firme aliado, manteniéndose en la corte y el consejo privado del Lord Protector.

Cuando los yorkistas declararon la guerra y los escoceses entraron en Inglaterra tras el abandono de Richard de Salisbury, John se mostró como una firme ayuda en recursos y soldados para la Casa de Percy, enviando barcos cargados que partieron desde Suffolk.

En el propio bautizo de Enrique Tudor, el hijo de Edmond y Margarita Beaufort, De la Pole ocupó un puesto de honor entre la familia del regente, incluso fue a quien fue asignada la tarea de colocar a los invitados, un gesto que denotó el apoyo que el Lord Protector tenía en él.

Cuando el frío del otoño estancó la guerra en norte sus vientos portaron nuevos rumores, palabras que hablaban del asesinato de William de la Pole. Igualmente que antes se había escuchado que el asesinato había sido ordenado por Ricardo de York, ahora podía escucharse que el culpable de tal crimen no había sido otro que James Butler. Esos rumores no hacen más que ensuciar el honor de la familia De la Pole, pues piden que se resuelva de una vez por todas el misterio tras la muerte del antiguo patriarca.

El avistamiento de enemigos en las costas produjo la convocación del consejo de Norwick, donde los lancasterianos y yorkistas volverán a verse las caras. Nadie duda de cual será el lugar de los De la Pole.

Tierras:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Las tierras de Suffolk han pertenecido a la familia desde hace más de un siglo, pero William fue despojado de ellas.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Suffolk, tras que los señores se lo devolvieran a John de la Pole en el Gran Consejo.

Aliados:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Sus mayores aliados podrían ser los Tudor, debido a la estrecha relación que siempre ha existido entre John y los hijos mayores de Catalina de Valois.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Se muestran como la mano derecha de la Casa Tudor. Holland, Percy y Stafford también se encuentran entre sus cercanos.

De la Pole destacados:
- John de la Pole, duque de Suffolk.


Última edición por Arnath el Jue Mar 01, 2012 10:14 pm, editado 1 vez

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Re: La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Jue Feb 24, 2011 12:27 pm

CASA MOWBRAY

Fundador: Geoffrey de Montbray.

Líder: John Mowbray, duque de Norfolk y Presidente del Tribunal de caballería.


Historia:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

En los tiempos de Guillermo el Conquistador, llegaron a Inglaterra procedentes de Francia el Obispo de Coutances, llamado Geoffrey de Montbray, y su familia. Todos fueron piezas importantes en la conquista de Inglaterra, pero a la muerte del Conquistador se rebelaron contra su hijo, Guillermo el Rojo, un hombre ambicioso y cruel, que era odiado por sus súbditos tanto como por sus propios hombres de armas. Tras una breve reconciliación con el Rojo, Geoffrey recibió el Condado de Northumbria que más tarde habría de pasar a su sobrino, Robert. Sin embargo, Robert volvió a rebelarse, por lo que fue encarcelado.

La familia de Robert Aubigny fue un gran apoyo para Enrique I, rey del que recibieron numerosas tierras. Robert tuvo dos hijos, Nigel y William. De William descendería el primer Conde de Arundel. En cuanto a Nigel, recibió gran parte de las tierras que habían pertenecido a Robert Montbray y consiguió que se aceptase un matrimonio con la antigua mujer de este. Aunque finalmente este matrimonio acabó en un apresurado divorcio sin hijos, el hijo de Nigel con su segunda esposa, Roger, decidió adoptar una modificación del nombre del conde, Mowbray, que se conservaría durante siglos en su familia.

Roger Mowbray llegó a ser un gran señor feudal cuyo nombre aún es recordado en los más prestigiosos manuales de Historia. Fundó abadías, luchó en las cruzadas y llevó a cabo numerosas hazañas. También se recuerda que se rebeló contra Enrique II. Su nieto William fue uno de los líderes que se alzó contra el rey Juan. En cuanto al nieto de William, fue llevado ante el parlamento por Eduardo I por distintos cargos, y su hijo, Juan Mowbray, participó en las revueltas organizadas por Juan de Lancaster.

Fue su hijo y heredero, John de Mowbray, quien se casó con Juana de Lancaster, una de las hijas del Tercer Conde de Lancaster. Gracias a esto la familia consiguió un emparentarse con la sangre de los reyes, lo que hizo posible una alianza que prometería al siguiente John Mowbray con la heredera de uno de los hijos de Eduardo I y le hizo poseedor del condado de Norfolk y merecedor del título de Presidente del Tribunal de Caballería. Años después, Ricardo II añadió a sus tierras el condado de Nottingham, y recompensó a Thomas Mowbray con su ascenso del condado de Norfolk a Ducado.

Cuando Ricardo fue depuesto, Thomas tuvo que marchar al exilio. A su viuda sólo se le permitió llevar el título de Condesa. Esta disminución del poder familiar obligó a John Mowbray, padre del actual duque de Norfolk, a demostrar su lealtad a la Casa de Lancaster. Tras sus numerosos logros, se le devolvió el ducado de Lancaster pocos años antes del final de su vida. Es su hijo, John Mowbray, quien hoy en día ostenta el tradicional cargo familiar en el Tribunal de Caballería y el ducado.

Una familia tradicionalmente unida a la política y a la búsqueda de la mejora de las condiciones para todos, los Mowbray son ahora reconocidos por su nobleza y su buen hacer.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

En el Gran Consejo de Londres, John de Mowbray estuvo presente como uno de sus miembros. Como Presidente del Tribunal de Caballería se encargó de que determinados casos fueran presentados ante los grandes señores allí reunidos, como la reclamación de Richard Woodville sobre el ducado de Bedford y otros más.

En otra de sus labores como líder del Tribunal, estuvo atento a todos los candidatos jóvenes que deseaban ser nombrados caballeros. Finalmente, para tomar un decisión, organizó un pequeño torneo para comprobar su habilidad con las armas. Salió victorioso Enrique Beaufort,

Manteniéndose como fiel servidor del rey Enrique de Lancaster, intentó que la elección del regente no fuera una declaración de guerra entre las dos rosas. Por ello, cuando un Tudor se presentó como candidato vio grandes oportunidades al tratarse de una persona más neutral que Margarita de Anjou o Ricardo de York. Finalmente, en la votación final fue elegido el joven Edmond, sin el apoyo de la mayor parte de los yorkistas. Los lancasterianos parecieron conformes con la decisión, pero los York se mostraron tremendamente ofendidos por ello y se retiraron a las tierras de Warwick, invitando a todos al próximo enlace que allí se celebraría entre Ana de York y John Neville.

Por otro lado, mientras John Mowbray se dedicaba a cumplir sus tareas, su madre, Lady Katherine, se interesó por las relaciones sociales y mezcló con toda mujer o caballero que estuvo a su alcance. Nadie dudó de su intenso interés por los habladurías y rumores de la Corte.

Desde el momento en que Edmond Tudor fue nombrado oficialmente Lord Protector, el Duque se mostró como un fuerte aliado en la Corte, un consejero sabio que hablaba con franqueza a Richmond e intentaba mantener unida la causa lancasteriana.

Pero en el mismo momento en que el Rey volvió de la boda en Warwick, a la cual había acudido sin permiso, y las noticias que llegaron pocos días después todo comenzó a fragmentarse. En primer lugar sucedió el encarcelamiento de Enrique VI en la Torre, donde fue instado con todo tipo de comodidades y siempre custodiado por soldados dirigidos por Richard Woodville.

Todos sabían que el Rey había perdido su corona durante la boda y sospechaban que había sido robada por la Casa de York, aunque no esperaban que Ricardo se la ciñera sobre la cabeza, coronándose rey de Inglaterra y comenzando una guerra civil. Las decisiones se tomaron veloces en Londres. Se enviaron ejércitos Stafford apoyados por hombres Tudor a luchar en York. De la misma forma, como en el norte los Percy luchaban en contra de una invasión escocesa, se enviaron refuerzos en barcos que partieron de Suffolk.

Por mucho que se quiso mediar entre Lancaster y Tudor, al final las discusiones comenzaron a aflorar, ya que el alzamiento de Tudor había provocado una disminución del poder de Lancaster, con los reyes y el príncipe alejados del centro de la toma de decisiones. Cuando se supo de que las tropas lancasterianas habían sido obligadas a retroceder de las tierras de York por la intervención de la Casa Bourchier y que Escocia había atravesado la frontera a través de las tierras de los Neville, ya había dos bandos formados: el de los cercanos a las Reina y el de los aliados de Tudor. La Casa Mowbray intentó conservar un sitio neutral y mediar entre ellos, pero poco más pudo hacerse que evitar una lucha armada.

El culmen de sus choques fue en el bautizo de Enrique Tudor. En un día que debería haber sido feliz y unido un poco más a los lancasterianos, todo se vino al traste por un intento de asesinado en la Torre contra el rey Enrique. En la propia iglesia se desenvainaron las espadas y sólo la propia intervención de John Mowbray pudo frenar el que casi llegó a ser un baño de sangre.

Cuando se pensaba que las cosas no podían ir a peor, lo hicieron. Se avistaron barcos franceses en las costas del sur, una flota inmensa que había sido enviada con una única misión: conquistar Inglaterra. El consejo del regente se reunió en Londres y se tomó una decisión. Los señores ingleses debían reunirse de nuevo, todos, lancasterianos y yorkistas, debían volver a verse las caras para firmar un tregua temporal para expulsar a los enemigos exteriores, Francia y Escocia. Como la ciudad de Londres no era un sitio suficientemente neutral para poder fijar ese encuentro, el Duque de Norfolk ofreció que fuera en sus propias tierras, en Norwick, donde se celebrara. Nadie pondría en entredicho su honor y palabra.

El consejo de Norwick se presenta como una prueba para la Casa Mowbray, en el que actúa como anfitriona y mediadora. Temen que el odio y rencor entre los señores sean demasiados para conseguir la necesaria tregua, temen el día en que Inglaterra sea tomada por manos extranjeras. En sus manos se halla la responsabilidad de evitarlo.

Tierras:

Antes de “Una Rosa en Invierno”

Ducado de Norfolk.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Ducado de Norfolk.

Aliados:

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Se muestran cercanos a la Casa de Lancaster.

Antes de “Un Rey para Inglaterra”

Fieles al rey Enrique VI y el eje Lancaster, se han situado como mediadores y consejeros del Lord Protector, Edmond Tudor.

Mowbray destacados:
- John Mowbray, duque de Norfolk y Presidente del Tribunal de caballería. Hijo de John Mowbray y Katherine Neville.


Última edición por Arnath el Vie Feb 17, 2012 12:31 pm, editado 1 vez

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Re: La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Jue Feb 16, 2012 2:45 pm

CASA BUTLER


Fundador: Theobald Walter, primer barón de Butler.

Líder: James Butler, conde de Ormond.


Historia:
En los tiempos en los cuales las leyendas estaban vivas, cuando Ricardo Corazón de León luchaba por la cristiandad en las cruzadas contra los perros infieles y su hermano, Juan, apodado el “sin tierra”, se esforzaba en obtener el trono de Inglaterra. En esa época tormentosa, cantada hasta la saciedad por los juglares, nació la Casa de los que algún día serían los condes de Ormond, los Butler.

El rey, Juan I, había gobernado sobre Irlanda cuando aún era príncipe. Antes de convertirse en traidor y usurpador, títulos que le otorgaron los anales de la historia, Juan concedió a Theoblad Walter la baronía de Butler y el cargo de primer gobernador de Irlanda. Pero además el inicio de esta familia quedaría marcado por la sangre de la noble e intrépida Maud de Vavasour, a los que todos recordarían en los cuentos como la bella Lady Mariam. Ella estuvo casada con Theoblad, al que dio un heredero, pero tras la muerte de su primer esposo, la leyenda comenzó para ella junto a Robin Hood. Los Butler trenzaron así el comienzo de una gran dinastía con la sangre de una leyenda.

Butler significa mayordomo. Ellos eran los “mayordomos” de Irlanda, los guardianes de esa parte del reino y la familia más relevante de la isla, unida desde la conquista normanda al destino de las tierras inglesas. Orgullosos de su tarea y cometido no tardaron en adoptar el nombre de Butler como propio.

Durante siglos la familia se mantuvo siempre fiel a la corona inglesa, controlando con mano firme el convulso territorio irlandés. Pero tras cuatro generaciones acontecieron cambios de relevancia y pasaron a ocupar un lugar en la corte de Londres. Por aquel entonces, el que sería Eduardo III, era joven y su padre aún reinaba. La inutilidad del rey y la falta de dotes de mando consiguieron que su hijo se esforzara en conseguir la corona, por el bien del reino. No tardó mucho en derrotar a su padre y restablecer la paz en Inglaterra. Para quienes le habían apoyado hubo grandes recompensas. Para la familia Butler, que habían sido uno de los pilares de su victoria, entregó el título de Condes de Ormond, además de la mano de una de sus primas, Eleanor de Bohum, descendiente por línea materna de Eduardo I.

Durante la larga guerra con Francia intervinieron de forma muy esporádica, ya que Irlanda reclamaba de su control. En uno de los episodios más sangrientos se vieron obligados a ajusticiar en un solo día a casi un millar de rebeldes que pedían la independencia. Aún cuando su lucha se centro principalmente en la isla, su mayor aportación a la guerra contra los franceses vino de la mano de James Butler padre, el cual se había convertido en la mano derecha de Thomas de Clarence, hermano del rey Enrique V, y la fuerza militar más grande del reino. Con la muerte del príncipe, tras una terrible emboscada, James Butler padre regreso a Irlanda.

En los últimos años de de su vida James Butler se dedicó a escribir “El libro del conde Blanco” y a ser un gran mecenas del arte y la cultura, cediendo casi todo el control de la fortuna y del patrimonio a su primogénito. Tan importantes fueron los cambios que al padre se le empezó a conocer como el conde Blanco, mientras a su hijo se le nombraba con un título que aún no ostentaba.

James Butler hijo, que había sido formado como soldado en la marina, fue nombrado almirante y posteriormente Tesorero Real. Es muy apreciado en la corte de Londres, incluso cuando las malas lenguas siempre comentan que sus actividades en la marina no siempre son del todo legales. A pesar de todo, tras enviudar recientemente de la joven Avice Stafford, ha sido ya prometido la bella Eleanor Beaufort, hija del Duque de Somerset, matrimonio que le posicionará de una forma muy clara dentro de la Corte y su complejo entramado.

Actualmente en Londres, junto a James, se encuentra la mayor de sus hermanas, Elizabeth Butler. Una joven muy bella de la que aún no se sabe demasiado, pero de la que se dice es muy cercana a la reina Margarita de Anjou.

Los Butler, fieles y leales a la corona y la causa de Inglaterra, sirven siempre a los auténticos herederos del reino.

Tierras: Su fuerza reside en las tierras irlandesas, de las que controlan una gran parte. Aunque mucho de su fortuna y soldados residen en los mares.

Aliados: Fieles a los Lancaster, en especial sirven con devoción a la reina Margarita. Por su compromiso, además de la cercanía. También estan muy unidos a los Beaufort, no solo por su aprecio a los Lancaster, sino también por el compromiso entre James y una de las hijas de Duque.

Butler destacados:
- James Butler, conde de Ormond, Gran Teniente de Irlanda y Tesorero Real.
- Elizabeth Butler, hermana de James Butler.

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Re: La Guerra de las Rosas: Casas

Mensaje  Arnath el Jue Mar 01, 2012 10:56 pm

CASA BOURCHIER

Fundador: Robert Bourchier.

Líder: Henry Bourchier.


Historia:

El nacimiento de la Casa Bourchier se remonta a los tiempos del rey Eduardo III, cuando Robert Bourchier no era nada más que un simple juez que empezó la carrera en el ejército. Así, por simple azar, en medio de la batalla de Cadsant llamó la atención de Sir Walter Manny, el almirante que dirigía la flota.

A su regreso a Inglaterra fue presentado en la corte del rey, donde en poco se ganó la confianza de su majestad y fue nombrado Lord Sello. Cuando las reclamaciones de Eduardo III sobre el continente se hicieron mayores, Robert luchó junto al rey en la batalla de Crecy, donde los ingleses consiguieron la mayor de las victorias de ese época.

Como pago a sus grandes servicios en toda una vida, antes de su muerte Eduardo III le nombró como el primer barón Bourchier, entregándole tierras en el norte de Londres.

De este hombre provenía William Bourchier, que siguiendo el ejemplo de Robert, marchó a suelo francés para servir al rey Enrique IV de Lancaster. Poco tardó en hacerse un hueco entre los señores ingleses que dirigían a los soldados a la batalla.

En menos de cinco años de lucha, William había luchado en decenas de campos de batalla en nombre de Enrique IV y sobrevivido, incluso había atacado un territorio en Normandía que todos creían inconquistable hasta tomarlo, Eu. Por este gran mérito, fue creado conde.

A su regreso a tierra inglesa, le fue entregada en matrimonio una descendiente de Eduardo III, Ana de Gloucester, hija de Thomas de Woodstock y viuda de dos condes Stafford. De esa unión surgirían importantes señores del reino. Con todo enfrentó a William con otros hijos de Ana en un intento de reclamar parte de la herencia de esta, aunque no tuvo éxito.

Henry, el mayor de ellos, heredó las tierras de su padre y se convirtió en vizconde Bourchier. Tomó en matrimonio a Isabel Plantegenet, la hermana de Ricardo de York, y se mantuvo alejado en general de la política hasta hace poco, cuando tomó partido por parte de los yorkistas en la batalla contra los Stafford.

Eleanor fue entregada en un buen matrimonio con el heredero de Norfolk, John Mowbray, que se acabaría convirtiendo en el duque más poderoso y justo de Inglaterra.
William, el segundo hijo varón del matrimonio, fue casado con una heredera, una chica de la familia FitzWarin, con la que asumió un puesto de barón.

El menor de todos los hermanos, Thomas, se labraría un gran camino en la Iglesia, uno que le conduciría hasta convertirse en arzobispo de Canterbury, el cabeza del catolicismo inglés.

Tierras:

Bourchier.

Aliados:

Henry y su esposa se muestran como vasallos del rey Ricardo, mientras que Eleanor está felizmente casada con John de Mowbray, lancasteriano.

Bourchier destacados:
- Henry Bourchier, vizconde Bourchier.
- Isabel Plantagenet, vizcondesa Bourchier.
- Eleanor Bourchier, duquesa de Norfolk.
- Thomas Bourchier, arzobispo de Canterbury.

_________________
La piedra es fuerte, las raices de los árboles se hunden muy profundas, y bajo la tierra los Reyes del Invierno están sentados en sus tronos. Mientras ellos estuvieran allí, Invernalia perduraría. No estaba muerta, sólo rota. “Como yo -pensó-; yo tampoco estoy muerto.” (Bran Stark)
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